La Municipalidad de Escobar logró un ahorro de más de 700 horas de trabajo técnico especializado gracias a la implementación de inteligencia artificial en el área de Compras y Suministros, reduciendo hasta un 98% los tiempos administrativos en distintos procesos clave.
Esto equivale a casi un mes completo de trabajo del equipo, con mejoras sustanciales en eficiencia, control y trazabilidad, sin reemplazar el criterio humano.
De esta manera, Escobar se convirtió en el primer municipio de la región en aplicar inteligencia artificial en compras públicas, consolidándose como un referente en innovación y modernización de la gestión estatal. La experiencia se desarrolló entre agosto y diciembre de 2025 y arrojó resultados concretos en pocos meses.
El proceso se llevó adelante junto a Ethix, una plataforma de inteligencia artificial diseñada para asistir procesos de compras y contrataciones públicas. Entre sus principales funcionalidades se destacan el análisis preventivo de legalidad, la redacción asistida de pliegos, las consultas normativas disponibles las 24 horas y las alertas sobre vencimientos contractuales.
La implementación no implicó cambios en la normativa ni en los procedimientos vigentes, sino que permitió potenciar el trabajo profesional existente, acompañando al equipo en tareas de análisis, control, redacción y consultas operativas.
“Incorporar inteligencia artificial en un área tan sensible como compras públicas fue una decisión estratégica. No para reemplazar personas, sino para fortalecer los controles, ordenar la información y mejorar la calidad de cada proceso. Hoy tenemos más tiempo para analizar, planificar y decidir mejor”, expresó el intendente Ariel Sujarchuk.
Durante el período de implementación, la plataforma fue entrenada con 413 expedientes históricos del Municipio y con toda la normativa nacional, provincial y local utilizada por el área. Esto permitió que la herramienta se adaptara a la lógica operativa local y se integrara de forma natural al trabajo cotidiano.
Gracias a esta incorporación, la redacción de documentos pasó de demandar un promedio de cuatro horas a apenas cinco minutos por expediente, mientras que la detección de inconsistencias normativas se redujo de dos horas a cuatro minutos por observación. A su vez, las consultas operativas internas, que antes llevaban alrededor de quince minutos, hoy se resuelven en aproximadamente un minuto.
Además, por primera vez el área cuenta con un tablero de seguimiento con información en tiempo real sobre modalidades de compra, montos, proveedores y objetos de contratación, lo que fortalece la trazabilidad de los procesos y mejora la transparencia.
El impacto de esta iniciativa trasciende el ahorro de tiempo y recursos: representa la consolidación de un nuevo estándar de funcionamiento, en el que el equipo de compras puede dedicar más tiempo al análisis y al control, y menos a tareas operativas repetitivas, elevando así la calidad institucional de cada proceso.


